viernes, 17 de marzo de 2017

Historia del Pensamiento en Economía Pública































Desde Adam Smith, los estudiosos de la tributación han estado interesados en las cualidades de un buen sistema de impuestos. Tal requerimiento, tradicionalmente exige que la carga de impuestos sea distribuida de una manera equitativa. Este requerimiento ha tomado dos formas, una exige qué la tributación corresponda con los beneficios recibidos, y la otra que la tributación corresponda con la capacidad de pago.
En Gran Bretaña las contribuciones de Petty, Hobbes, Locke y Hume, precedieron el libro de la Riqueza de las Naciones de Smith es el primer planteamiento moderno de las Finanzas Pública.
La Economía como disciplina se ha ocupado tradicionalmente del estudio del sector privado de la economía (de sus agentes económicos –individuos, empresas y economías domésticas); es decir, del mercado. Sin embargo, el crecimiento del sector público y su incidencia en las actividades económicas privadas, aunado a sus características particulares de decisión política, condujeron a la constitución de una rama importante de la economía.
Es así como nacen las finanzas públicas, noción inicialmente aceptada  pero sobre la que posteriormente se suscitaron múltiples disquisiciones dado lo limitado del concepto, por ello  se comenzó a hablar de economía publica concepto más amplio, pero al que muchos continuaron equiparando al de finanzas públicas; ya en la década de los 70 a raíz de múltiples obras de reconocidos pensadores que enriquecieron con sus teorías, se habla nuevamente de finanzas públicas, economía publica o nueva economía publica, como sinónimos     
La economía pública (finanzas públicas) nació en el siglo XIX y se enriqueció con un continuo flujo de estudios y actividades después de la mitad de los años 1960. En los años 1980, se comenzó a usar el término de finanzas públicas por el de “economía pública” o nueva “economía pública”. Las finanzas públicas quizás sea la rama más antigua de la economía, puesto que en ella tuvieron incidencia los escolásticos en el siglo XVI, los mercantilistas en el siglo XVII, junto con ellos los cameralistas, los fisiócratas, John Locke, Thomas Hobbes y David Hume, quienes incluso precedieron a Adam Smith; lo que pone en contexto que no estamos presente a una nueva disciplina sino a conceptos forjados desde hace siglos.
Pero en el estudio de las finanzas públicas podría decirse que tradicionalmente se han establecido dos corrientes una británica basada de manera principal en los estudios de Musgrave y la corriente continental desarrollada en Alemania, Suecia e Italia.
La tradición británica se caracteriza por ser individualista y plantea que el papel del estado se debe circunscribir a corregir los fallos de mercado en la provisión de los bienes públicos, el origen de esta concepción restringida de la injerencia del Estado es en las finanzas publica proviene de Adam Smith, quien era partidario de limitar los “poderes del soberano” a la administración de justicia, a la defensa nacional, a las relaciones externas, al mantenimiento del orden interno y suministrar obras y servicios públicos que el sector privado no puede suministrar.
Musgrave al respecto se plantea dos interrogantes, ¿Por qué es necesario el sector público? y ¿Bajo qué reglas debería  conducirse el sector público?, manifiesta que para responder esos interrogantes se hace necesario tener conocimientos de los principios de la economía de bienestar, de las ciencias políticas y de las ciencias sociales, los cuales se sustentan en la producción de bienes colectivos, la tributación y el gasto público.
*Gasto público. 
Con relación a este ítem, Musgrave se hace el siguiente cuestionamiento ¿Por qué ciertos bienes deben ser suministrados a través de presupuestos? y responde a tal cuestionamiento, manifestando que en términos de propiedad esos bienes los puede producir el sector público o privado, lo que sucede es que los consumidores no se les impone una carga por el acceso a esos productos si es el Estado quien los produce. Para sustentar lo manifestado en este apartado Musgrave realiza un recorrido histórico y teórico de los pensamientos de Adam Smith, David Hume, David Ricardo y Jhon Stuart Mill, quienes son coincidentes en realizar objeciones a la intervención del Estado.
Adam Smith examina porque ciertos servicios deben ser provistos por el Estado. Esto incluye el sostenimiento de la corte, defensa, policía y educación básica para los pobres. Beneficio que no sería compensado por el gasto de algún individuo. Desde Adam Smith, el pensamiento tributario ha puesto su atención sobre dos importantes temas: la equidad y la eficiencia. La discusión del criterio de equidad, ha seguido dos direcciones históricas, la del principio del beneficio y la del principio de capacidad de pago.
El pensamiento marginalista consideró que así como el consumo de bienes privados se guía por la regla de igualación de la utilidad marginal con el precio, de igual manera el consumo de bienes públicos se orientaría por dicha regla. Así, el presupuesto entró a hacer parte de los modelos walrasianos de equilibrio general.
En la escuela neoclásica, Marshall y Pigou también dejaron su estampa en el pensamiento británico de la economía de las finanzas públicas. Sin mencionar el impacto de Keynes y la emergencia de la estabilización como una meta de la política presupuestaria. La economía fiscal también se adiciona al cuerpo general del análisis económico, su interés no está limitado por los efectos de las operaciones fiscales sobre el mercado y las respuestas del mercado a él.
Al respecto surgió una nueva concepción a finales del siglo XIX, con los llamados marginalistas entre los que se cuentan Mazzola, Pantaleoni, Wicksell y Lindhal, quienes crearon el concepto de utilidad marginal, manifestando que así como en el sector privado el consumo se  rige por la regla de igualación de la utilidad marginal con el precio, de la misma forma los bienes públicos deben regirse por la misma regla.
Otro avance en el desarrollo de la teoría estudio de los bienes públicos, lo proporciona Pigou, cuando propone la teoría de las externalidades, quien propone que debería haber una intervención de la política pública en los costos externos y sus beneficios, este punto de vista avivo la discusión fiscal, esta vez con respecto a las externalidades ya que diferencia entre costos privados y costos sociales.
En la modernidad la teoría sobre los bienes públicos, recae reposa fundamentalmente en Paul Samuelson y Richard Musgrave. 



Ensayos de economía y pensamiento económico










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